El área de Pozo Cañada es una zona relativamente bien conocida, gracias fundamentalmente a diversos hallazgos causales o bien descubrimientos llevados a cabo en la primera mitad del siglo XX.

 

La Edad del Bronce se caracteriza por los asentamientos en altura con un claro sentido de defensa y control estratégico del territorio. Murallas construidas en piedra de mediano y gran tamaño, sin devastar y trabadas en seco. Las viviendas suelen ser de planta circular. La economía estaba en la explotación agropecuaria del terreno, varios asentamientos como son al sur de Pozo Cañada en la sierra del Chortal y en la Morra de Mercadillos, cuya finalidad es el control del paso del Estrecho de Pozo Cañada de la parte sur. Al norte se encuentra el conjunto de la Peñuela excavado en los años 20, apareciendo restos de una población del año 1.200 antes de Cristo.

 

Este pueblo perteneció durante muchos siglos al Marquesado de Villena, e inicialmente al Señorío de Don Manuel, Infante de Castilla, siendo éste quien inició la repoblación y colonización de esta zona. Era Don Juan Manuel devoto de San Juan, mas no de San Juan Bautista, sino de San Juan de Mayo o de Porta Latina, cuya devoción extendió por toda la parte albaceteña del Marquesado. La primitiva iglesia de Pozo Cañada, seguramente fue construida en honor de San Juan de Mayo. La actual imagen del patrón San Juan Bautista, tosca y policromada, no es fácil su datación, aunque por las características que denota se encuentra entre el renacimiento tardío y el barroco incipiente, posiblemente podría situarse entre finales del siglo XVI y mediados del XVII, lo importante es la devoción en sí misma y, sobre todo, el haber recuperado un símbolo esencial de la identidad cultural y religiosa de Pozo Cañada.

La dependencia de Pozo Cañada al municipio de Albacete debe fijarse en el siglo XVI, concretamente en 1.745 cuando la entonces villa de Albacete ampliaba su término a costa del de Chinchilla con tierras situadas a la derecha de la Cañada Murciana. De esta manera, y por una artificiosidad administrativa, se separó jurídicamente lo que por naturaleza era y sigue siendo un mismo espacio de convivencia social y de relación vecinal, y buena prueba de ello es que el Ayuntamiento de Pozo Cañada venga prestando los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento y otros al barrio de Pozo Bueno. La línea divisoria entre el nuevo término albacetense y el chinchillano quedaba fijada prácticamente en la misma población, concretamente en la calle y camino de Murcia. Así el barrio de Pozo Bueno quedaba en Chinchilla y el de Pozo Cañada en Albacete y así ha permanecido hasta la segregación de la localidad.

Posteriormente, la Iglesia de Pozo Cañada se separó de la Iglesia de Chinchilla el 11 de febrero de 1.787.

Más tarde y de sublime importancia fueron los primeros sucesos trágicos de la Guerra Civil en la provincia. Es el primer enfrentamiento sangriento entre las fuerzas sublevadas en Albacete capital y un grupo de vecinos de izquierdas de Pozo Cañada que intentan oponerse a la rebelión armada del 18 de julio de 1.936 y luchar por la defensa de la democracia y de la República. Como consecuencia de este enfrentamiento tienen lugar los primeros cinco muertos de la semana de la rebelión militar en la provincia, sucesos ocurridos a la entrada del pueblo en la conocida esquina del Matadero.

Antes de que finalizara el siglo XX y siendo la fecha más importante de la Historia de Pozo Cañada, la localidad se segregó del municipio de Albacete el 8 de mayo de 1.999, constituyéndose en municipio nuevo y siendo el pueblo más joven de los 87 existentes en la provincia. Más tarde, el 25 de enero de 2.000, se constituía su primera Corporación Municipal, siendo elegido primer alcalde Pedro García Rodríguez.

 

 

Durante el período Ibérico y Romano el poblamiento en la zona se articula en función de las vías de comunicación, un importante trazado viario que ponía en contacto el área mesetaria con el Sur y el Levante peninsular. Nos referimos a la vía romana Complutum-Carthago Nova, seguiría un trazado paralelo a la carretera nacional. En 1.974 en Venta Nueva se encontraron miliarios (actuales puntos kilométricos), como prueba material del paso de la calzada por el área, fechados en el segundo consulado del emperador Trajano. Asociados a la calzada romana aparecen varios asentamientos de esta época en Mizquitillas, Venta Nueva, la Cueva y los Mercadillos con abundante material cerámico. Asimismo se encontraría la necrópolis ibero-romana del Navajón.